Visite la Barcelona Modernista

El modernismo es un movimiento cultural que apareció en Occidente a finales del siglo XIX y principios del XX. Marcó las tendencias más renovadoras de la literatura, el teatro, la arquitectura, las bellas artes, la decoración, los muebles y otros objetos.

El movimiento recibió, según los países, nombres diferentes. En Cataluña, Mallorca y Valencia se llamó modernisme; en el resto del Estado, modernismo; en Francia y Bègica se llamó Arte Nouveau; en los países anglosajones, Modern Style; en Austria, Sezessionstil; en Alemania, Jugendstil y en Italia Liberty o Floreale. Todos estos estilos son paralelos, pero no iguales.

Tampoco son estilos unitarios, sino que cada uno incluye diversas tendencias, en particular el catalán, que es, de todos, el más variado, popularizado, rico y el de más larga duración: entre 1888 y 1906, con prólogo en 1882 y epílogo en la Primera Guerra Mundial. El modernismo es uno de los principales atractivos de Barcelona, y lo es hasta el punto de que muchos de los edificios modernistas están reconocidos por la UNESCO como patrimonio de la Humanidad.
 

El paseo de Gràcia

En este paseo, entre las calles del Consell de Cent y de Aragó, subiendo a la izquierda, está la famosa manzana conocida popularmente como la manzana de la discordia, llamada así por el contraste de la arquitectura de sus edificios, todos de la primera década del siglo XX. El edificio del chaflán del lado mar es la casa Lleó Morera, obra de Domènech i Montaner, de estilo floral modernista.

Después se hallan dos edificios, del tipo Lluís XV modernizado, de Enric Sagnier, y la casa Amatller, obra de Puig i Cadafalch de estilo neogótico con ornamentación de cerámica polícroma, seguida de la casa Batlló, con fachada de mosaico y cubierta de cerámica, que es obra de Antoni Gaudí. Un poco más arriba, en el lado derecho del paseo, haciendo esquina con la calle Provença, está la casa Milà -más conocida popularmente como La Pedrera-, que fue proyectada por Gaudí poco después de haber finalizado la construcción de la casa Batlló.
 

La Ruta del Modernismo

La Ruta del Modernismo, impulsada por el Ayuntamiento y otras instituciones como la Diputación de Barcelona, nació con la ambición de facilitar a ciudadanos y visitantes el descubrimiento de este rico patrimonio en una propuesta de paseo que incluye comercios de prestigio, restaurantes emblemáticos, museos y la información necesaria para entender la génesis y el desarrollo urbano de la ciudad.

La Ruta permite acceder al interior de los principales puntos de interés del modernismo en la ciudad, como por ejemplo el Palau Güell, el Palau de la Música Catalana, la manzana de casas conocida popularmente como "la manzana de la discordia", la Fundación Antoni Tàpies, la Pedrera, la Sagrada Família, el parque Güell y el Museo de Arte Moderno.

La Ruta Europea del Modernismo tiene como objetivo extender el modelo de la Ruta del Modernismo de Barcelona a todas las ciudades europeas con patrimonio modernista o estilos equiparables. Dentro de esta nueva red cultural se han integrado 69 ciudades de 29 países de tres continentes, incluida América Latina e incluso África, representada por la ciudad de Lüderitz (Namibia).
 

Lluís Domènech i Montaner

Este arquitecto, historiador y político estudió a Barcelona y en la escuela de arquitectura de Madrid, ciudad en la que se tituló en 1873. Dos años más tarde fue nombrado catedrático de composición y de proyectos de la escuela de arquitectura de Barcelona, de la cual fue director desde 1901 y en la que ejerció una fecunda tarea docente.

Profesionalmente, la Exposición Universal de 1888 le ofreció la ocasión de construir las primeras obras que le hicieron popular: el Hotel Internacional y el restaurante del parque de la Ciutadella, conocido por el nombre popular del Castell dels Tres Dragons, obra con la que Domènech i Montaner se anticipaba a las corrientes arquitectónicas de su tiempo.

También construyó otros edificios monumentales entre el cuales se encuentran el Palau de la Música Catalana (1905-08), la casa Albert Lleó i Morera (1905) y la casa Fuster (1908), y entre 1902 y 1912 se encargó del gran conjunto monumental del nuevo Hospital del Santa Creu i Sant Pau. Domènech i Montaner obtuvo tres veces (en 1903, 1905 y 1912) el premio que el consistorio barcelonés concedía al mejor edificio del año.
 

Año 2000: "Año Domènech i Montaner"

El día 29 de diciembre de 1999, el alcalde accidental y presidente del Instituto Municipal del Paisaje Urbano y Calidad de Vida, Jordi Portabella, presentó en el Palau de la Música el Año Domènech i Montaner, que se celebró durante el 2000, coincidiendo con el 150 aniversario del nacimiento de este gran arquitecto.
 

El Palau de la Música Catalana

 En la esquina de la calle de Amadeu Vives se levanta el Palau de la Música Catalana, obra del arquitecto Domènech i Montaner que data de 1908. El interior del edificio es el testimonio más importante del estilo modernista, ya que se pueden encontrar en abundancia formas realizadas con materiales polícromos (mosaico de cerámica, cristales de color). La temática floral y las figuras con el cuerpo de mosaico y el busto en relieve son obra de Eusebi Arnau.

 A la izquierda del escenario hay una jamba de piedra esculpida para Pau Gargallo, evocación de la canción catalana en la persona de Clavé y las chicas de "Les Flors de Maig". mientras que la jamba de la derecha evoca la música internacional, con el busto de Beethoven y la cabalgata de las Valkirias. El Palau de la Música se creó para sala de conciertos del Orfeó Català, una gran coral fundada unos años antes por el maestro Lluís Millet que ha tenido una gran importancia en la revaloración de la música popular catalana.
 

Josep Puig i Cadafalch

Arquitecto, historiador del arte y político. Josep Puig i Cadafalch (Mataró, 1867) estudió arquitectura y ciencias exactas en Barcelona y se doctoró en Madrid en 1888. Como arquitecto municipal de Mataró, en 1889 proyectó el mercado cubierto y la red de alcantarillas.

Una vez establecido en Barcelona, en 1895 dirigió la construcción de la casa Martí -más conocida como Els Quatre Gats-, que muestra las características de su estilo inicial: hacer suyas con originalidad formas del gótico nórdico sin olvidar la tradición solariega con predominio de las artes aplicadas. De su extensa obra en Barcelona destacan la Casa Amatller (1900), con influencias de la arquitectura flamenca; la Casa Macaya (1901), en la que saca partido del estucado de la fachada, un recurso que también utilizó en la Casa Trinxet (1904, desaparecida) y en la Casa Sastre i Marquès de Sarrià (1905); y la restauración de la residencia de los barones de Quadras, inspirada en formas catalanas medievales.

También cabe destacar el bloque de tres edificaciones unitarias -más conocido como la Casa de les Punxes- que construyó para la familia Terrades en 1905 y en el que adoptó el gótico flamíngero. A causa de las circunstancias políticas de la época, en 1924 sufrió una campaña de descrédito, de modo que el ayuntamiento dictatorial de Barcelona de aquel periodo le destituyó de su cargo de arquitecto de la Exposición. Finalmente, la revuelta de 1936 le obligó a huir y exiliarse en París y, después de la Guerra Civil, se le prohibió el ejercicio de su profesión.
 

Año 2001: "Año Puig i Cadafalch"

El día 4 de diciembre del 2000, los ayuntamientos de Barcelona, Mataró y Argentona firmaron un convenio de colaboración para conmemorar durante el año 2001 la figura del gran arquitecto modernista catalán Josep Puig i Cadafalch.

Este convenio supuso la constitución de un Consejo de Honor y de un Consejo Ejecutivo, presidido éste último por Jordi Portabella, tercer teniente de alcalde y presidente del Instituto de Paisaje Urbano y Calidad de Vida del Ayuntamiento de Barcelona, y de un Comité Asesor integrado por estudiosos de la obra de Puig i Cadafalch.

Finalmente, el 12 de diciembre del 2000, en un acto solemne presidido por el alcalde de Barcelona, Joan Clos, un total de 30 ayuntamientos e instituciones firmaron el convenio de adhesión a esta iniciativa. A lo largo del Año Puig i Cadafalch se organizaron diversos actos con el fin de ayudar a conocer mejor y dar la máxima difusión a los elementos arquitectónicos, artísticos y culturales relacionados con la vida del arquitecto.

Entre las principales actividades que se acordaron destacan la firma de convenios de colaboración con representantes institucionales y particulares de otras localidades con presencia de la obra de Puig i Cadafalch y también la celebración de exposiciones y simposios, así como la creación de una ruta con las obras más emblemáticas de este genial arquitecto.

Al mismo tiempo, se organizó una exposición conmemorativa en la Casa Amatller. También con motivo de la conmemoración del Año Puig i Cadafalch se inició la restauración de la Casa Mulei Afid, torre modernista situada en el número 55 del paseo de la Bonanova, construida por Puig i Cadafalch en 1914.